Victoria’s Secret: ¿ángeles o fantasmas?

Branding / Marketing
Escrito por bang, 04-12-2014
Victoria's Secret es un colectivo fantasma sin caras permanentes, con apariciones y desapariciones. Todo para favorecer un concepto atemporal: la juventud... o la belleza.

En branding siempre defendemos la importancia y la fuerza de lo intangible a la hora de aportar valor al producto y a la empresa. Gestionar una marca es gestionar ese intangible. Sin andarnos con rodeos, ponemos de ejemplo a Victoria’s Secret; una marca cuyo intangible es más fuerte que el tangible.

¿Por qué? Porque aquello que representa es más atractivo y potente que lo que vende.

La pasada noche del martes fue celebrado el esperado evento Fashion Show de Victoria’s Secret 2014, todo un espectáculo organizado por la marca para exhibir su mejor producto. 

Y no hablamos de su lencería cuando decimos “producto”, nos referimos a sus famosos y deseables ángeles: un colectivo de mujeres cuyo físico coincide con un estándar de belleza altamente aceptado a nivel mundial, que atrae la curiosidad tanto de hombres como de mujeres.

Los ángeles  de Victoria’s Secret: ¿marca personal o marca corporativa?

Como la plastilina, son moldeadas al gusto. Alessandra Ambrosio, Candice Swanepoel, Tyra Banks… ¿Qué visualizas? Exactamente lo mismo: un concepto. Juventud, belleza, seguridad.

Estas “portavoces” no nacen siéndolo, sino que es la propia marca las que las convierte, las transforma en ello, las moldea para ello. Victoria’s Secret es un espacio donde no hay lugar para la marca personal. No existe ningún ángel (en singular) de Victoria’s Secret, no tiene cara ni nombre. Es un colectivo fantasma sin caras permanentes, con apariciones y desapariciones. Todo para favorecer un concepto atemporal: la juventud… o la belleza.

La propia marca tiene tanta fuerza y una personalidad tan definida y asentada, que actúa como un agujero negro que absorbe toda personalidad que no sea la de la empresa. Si decimos Apple puede que destaque Steve Jobs. ¿Facebook? Nos vendría Mark Zuckerberg a la mente. ¿Real Madrid? Raúl, Zidane, Cristiano Ronaldo…

Sin embargo, una de las estrategias de la marca Victoria’s Secret es prescindir o depender de algo que no sea suyo. No se apoya de personalidades ajenas para potenciar su filosofía (embajadores de marca), sino que la misma marca se encarga de “fabricar” actitudes que le ayuden a externalizar su propia propuesta de valor.

Así, de igual modo que se hacían sacrificios en nombre de los antiguos dioses, todo atisbo de marca personal se “sacrifica” a favor de potenciar y mantener un concepto, un intangible, una marca corporativa: Victoria’s Secret.

 Aurora Alonso. Brand Executive.

Escrito por bang, 04-12-2014
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